El pasado domingo 22 de marzo Torre Grande organizó, para sus socios y socias, un atractivo viaje cultural a la vecina localidad de Novelda, desde el año 2007 integrada en la Ruta Europea del Modernismo.
Novelda, la ciudad de la provincia de Alicante con mejores ejemplos de Modernismo, nos acogió en un día esplendido de primavera. La visita estuvo guiada por el arqueólogo y vecino de la localidad José Ramón Ortega Pérez, todo un lujo para este tipo de viajes.
Es importante recordar que los inicios del Modernismo en este punto de la comarca del Vinalopó Medio hay que buscarlos a finales del siglo XIX, aunque el gran desarrollo llegó a principios del XX. La producción de vino, de azafrán y el auge de la industria del mármol, propiciaron el florecimiento de la clase burguesa.
Y nada más llegar, en un primer paseo, lo pudimos comprobar con una pequeña muestra de fachadas y casas relacionadas con las familias más influyentes del momento y que potenciaron todo lo relacionado con este movimiento arquitectónico, artístico y diríamos que casi vital. La primera parada, donde a su vez desayunamos, fue el Casino, lugar emblemático de la ciudad y que hoy muestra con orgullo una fabulosa estampa de jardines, estancias y mobiliario de época.
Asistimos después a una de las joyas más notables de la visita: la Casa Museo Modernista, del arquitecto Pedro Cerdán Martínez. Su propietaria fue Antonia Navarro, conocida como la “Pichocha”. Así mismo pudimos contemplar una exposición permanente dedicada al marino y científico Jorge Juan.
La mañana se completó callejeando por el centro histórico donde de nuevo asistimos a otros ejemplos de este importante movimiento: la Casa Mira, ahora Centro Cultural Gómez-Tortosa, de época algo anterior a la fiebre modernista, y el Casal del Fester, del arquitecto José Sala, caja de ahorros y hogar del jubilado antes de ser cedido, en el año 2008, a la Asociación de Comparsas de Moros y Cristianos Santa María Magdalena. En su fachada, de vivos colores, destacan los amorcillos que sujetan piezas con significados heráldicos.
La pausa para la comida fue en el sorprendente restaurante-bodega Casa Sicilia 1707, donde además de un delicioso menú también degustamos algunos de sus vinos.
Ya en la tarde, la ruta se completaba con la visita al santuario de Santa María Magdalena, una obra de inspiración modernista e ínfulas gaudinianas. Su arquitecto, el ingeniero industrial José Sala, se inspiró en la Sagrada Familia para su construcción.
































