La noche de ayer 20 de mayo estuvo repleta de emociones. En primer lugar, Sonia Sanz Almendros y Miguel Juan Pereda Hernández fueron nombrados socios de honor de nuestra asociación Torre Grande, en reconocimiento por su labor al servicio de la divulgación y estudio del patrimonio histórico y artístico de nuestra localidad. Ambos recibieron el cariño y los aplausos de los presentes, además de un obsequio por parte de José Luis Simón, presidente de Torre Grande, en una sencilla y emotiva ceremonia conducida por nuestro también compañero de Junta José Antonio Hernández.
Seguidamente se inició la tercera de las Jornadas, con el nombre «Aplicación a la vida, José Luis Sánchez y la integración de las artes», por Pedro Reula Baquero, doctor en Historia del Arte, especialista en diseño del siglo XX, y galerista. Su presentación corrió a cargo de Pascual Clemente, técnico superior en el Museo de Albacete.
Durante los 60 minutos de su intervención, en un Teatro Principal con buen aforo, el ponente trazó el recorrido de José Luis Sánchez por el diseño industrial, desde su estancia en 1954 en Milán, donde entró en contacto con el gran Gio Ponti, promotor del diseño industrial italiano, y asistió a la Trienal de Milán. La influencia de esta etapa dejó huella en un imberbe Sánchez, y en el cartel de su primera exposición individual (Ateneo de Madrid, 1955), figura un ejemplar de la mítica revista Domus, fundada en 1928 por el citado Ponti.
Desde entonces, asumiendo los criterios de la Bauhaus de hacer bello lo útil, y junto a arquitectos como José Luis Fernández del Amo o Miguel Fisac, Sánchez creó, diseñó y construyó una enorme variedad de piezas y objetos decorativos, hermosos y funcionales. Entre ellos los religiosos y litúrgicos, dirigidos a numerosas iglesias y templos: retablos, altares, vidrieras, imágenes y crucificados; y también vinajeras, sagrarios, candelabros, cálices, incluso casullas y vestimentas religiosas. En sus creaciones conviven el lujo y la pobreza de materiales (bronces, mosaicos, esgrafiados, plata…, contra hormigón, ladrillo o cerámica).
En la misma línea, Sánchez se interesará hacia el diseño industrial propiamente dicho, siempre manteniendo su gran capacidad de síntesis y una austeridad absoluta en sus creaciones. Por la pantalla del teatro Principal desfilaron todo tipo de objetos artesanales y artísticos: muebles; mesitas; estanterías; sillas; mesas de mosaico; cajas y platos de mosaico con motivos geométricos y de aves y peces; tampones de loza; populares gallos cerámicos con decoración geométrica; toros en hierro, terracota, o aluminio plateado (con raíces en Altamira o el arte ibérico); vajillas; lámparas y faroles; candeleros; plafones; juegos de fumador, cajas de puros y pitilleras en bronce, madera y acero; ceniceros; bargueños y cofres… Incluso farolas y palomillas para la red eléctrica. Todos ellos presentados en importantes ferias y galerías por el mundo: México, Helsinki, Nueva York, etc.
En definitiva, en palabras de Pedro Reula, se trataba de un arte vivo, funcional y bello, en el que Sánchez no puede ocultar su mentalidad de arquitecto. Y es que José Luis concebía la obra a partir del espacio en donde se va a insertar.
Esta tarde de jueves, como siempre a las 20:00 h en el teatro Principal, tendrá lugar la cuarta de las Jornadas: «José Luis Sánchez y Jacqueline Canivet. Ceramistas», por el citado Pascual Clemente López y Abraham Rubio Celada, doctor en Historia del Arte y especialista en cerámica de la Edad Moderna y Contemporánea.




















